Amor

 

-CARTA A UN AMIGO ENAMORADO-

 

Carta, a un amigo enamorado. Escrita un día cualquiera. De una semana cualquiera. De

un mes cualquiera. Y de un año cualquiera. Lo escrito en ella es valido en cualquier

momento y circunstancia.

“Poseo tres cualidades preciosas que guardo en mi corazón como un preciado tesoro: la

primera se llama AMOR; la segunda se llama MODESTIA; la tercera se llama

HUMILDAD” (Lao Tse)

 

 

 

Apreciado amigo,

 

Tal como arguyes en tu última carta, fuiste agraciadamente alcanzado por la flecha amorosa de Cupido.

Manifiestas, sentir algo peripatético. Te notas, anómalamente extraño. Probablemente, ello sea debido a que estás enamorado.

 He aquí la razón, para tu asombro, a mi tan pronta respuesta. Hice un tremendo esfuerzo por superar mi pereza. Lo hago, para darte algunos consejos muy míos y particulares sobre el amor. No te mereces menos.

Igualmente, antes de iniciar la carta te resalto una cita de Lao Tse que sugiero tomes muy en serio. Lo afirmo, por pura experiencia. Aunque sea la primera vez en tu vida, que veas pronunciarme al respecto del modo en que ahora hago.

El amor, es el sentimiento más gratificante que ser humano alguno pueda experimentar.

Todos podríamos prescindir de cantidad de superficialidades si tuviéramos permanentemente a nuestro lado la fuerza del amor.

Por amor, se han declarado guerras y se han firmado tratados de paz.

Por amor, Abu Abd Allah, el último rey Nazarí de Granada y tristemente conocido como Boabdil, decidió rendirse y entregar su bellísimo reino a Los Reyes Católicos sin presentar batalla. Evitando así, una segura destrucción, y derramamiento de sangre, sin fundamento racional alguno que justificase tal atrocidad.

Por amor, Juana, hija de la sorprendente Reina Isabel la Católica, enfermó de celos rozando las fronteras de la enajenación mental. Y por amor, y con amor, engendró a ese niño que nueve meses más tarde daría a luz. Un varón, fruto de una loca cópula amorosa. Infante, que con el paso de los años habría de convertirse en el monarca español a la vez que proclamado legítimo Emperador del único Imperio en la historia, o al menos así se afirma, donde jamás se ponía el sol. Su hijo Carlos.

Por amor, soportas el mal despertar de tu pareja durante cincuenta años.

Por amor, incluso se puede hasta llegar a dar la vida. Y te ruego, disculpes mi insistencia al extenderme algo más al respecto.

Sé, que puedo acabar reiterativo y pesado. Pero de no serlo, qué sentido tendría esta carta.

Ese refrán popular que nos apunta: “de amor no muere nadie” es del todo incorrecto y falso. Sin ningún género de dudas se puede morir de amor y se muere de amor.

Por inverosímil que te resulte, en estos mismos instantes hay centenares de miles de personas muriendo de amor por el mundo entero.

Aunque la diferencia, a mi rotunda afirmación. radica en que al morir de amor es tu alma la que muere. No tu cuerpo. Por eso hay que permanecer siempre muy alerta, y cuidar con mucho esmero al amor una vez se halle dentro de ti.

El amor, es como un diamante: duro como para cortar limpiamente un cristal a la vez que infinitamente frágil como para romperse en pedacitos al más baladí toque.

El amor, es un sublime vino que sólo admite como recipiente cristal de bohemia. Una vez servido en copa de tan fino vidrio, lo ves brillante. Transparente. Cristalino. Mas a la vez muy grácil. Vulnerable.

Un solo mal gesto, puede arañar tu copa de amor. Una sola proterva mirada, puede descascarillar tu copa de amor. Una sola virulenta palabra, puede agrietar tu copa de amor.

Tomate muy en serio mi consejo, y guarda dentro de una urna de cristal antibalas tu preciosa copa de amor con su contenido. Claro está, si de verdad estás enamorado.

Hazlo, porque el amor es tan frágil que un solo hecho o situación puede hacer añicos tu tan preciada copa de amor y derramarse, para esfumarse, su tan dotado de hermosura cabido.

Y eso, encariñado mío, es irreparable. Irrecuperable.

Suerte amigo mío. Hado.

Te envidio. Sin embargo, te deseo lo mejor.

 Firmado:

 Este amigo que tanto te quiere y al que hace mucho tiempo se le despedazo su

copa de amor.

 Deleite que nunca jamás fui capaz de recuperar.

Anuncios

Autor: julio d castro

Soy El Cubanito cuentacuentos. Se me conoce algo por la casi infinita blogosfera. Espero te guste mi pequeño mundo y espacio virtual.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s